En
el monopolio, en el punto de equilibrio (punto de corte de
la curva de ingreso marginal y del coste marginal) la curva
de demanda (representa el valor para el comprador) es superior
a la curva de coste marginal (coste para el productor).
Es
decir, que el beneficio que obtiene el comprador es mayor
que el coste que tiene para el productor, luego el beneficio
de la sociedad aumentaría si aumentase la cantidad ofertada
por el monopolio hasta el punto de corte de la curva de demanda
y la curva de coste marginal.
Esto
no le interesa al monopolio ya que a partir del punto de corte
de las curvas de ingreso marginal y de coste marginal, incrementos
adicionales de actividad reducen su beneficio particular.
En
definitiva, el monopolio, tratando de maximizar su
beneficio particular, se sitúa en un nivel de actividad
inferior a aquél que maximizaría el beneficio global de la
sociedad.
Esta
pérdida de beneficio es justamente el coste que tiene para
la sociedad la existencia de un monopolio.
Por
otra parte, el precio que fija un monopolio es superior
al que fijaría un mercado perfectamente competitivo.