|
Cuando se habla en público lo
primero que hay que buscar es captar su interés y atención,
con vistas a que la comunicación resulte efectiva.
Hablar a un
público que no muestra interés es perder el tiempo.
Si el público asiste al acto es porque
le interesa, porque espera obtener algo (aprender, conocer otros
puntos de vista, pasar un rato agradable, etc.), por lo que hay
que intentar no defraudarle.
No hay que ver
al público como al enemigo.
Hay que preparar el discurso en función
del público que se espera que asista:
Tratando
un tema que le interese (si el orador tiene la opción de
poder elegir).
Utilizando un lenguaje apropiado,
comprensible; no se deben utilizar términos que le resulten
extraños (no es lo mismo dirigirse a universitarios que a un
grupo de jubilados).
Un mismo tema
se puede abordar de manera diferente en
función del público objetivo.
Una presentación
sobre el buen comportamiento del paro en España será diferente
si se realiza en el Congreso de los Diputados o si tiene lugar
en un meeting político (en el primer caso será una presentación
más formal, distante y sobria, mientras que en el segundo caso
puede ser más informal y apasionada).
Aunque hasta el momento de la intervención
no se tendrá una idea exacta del público asistente, habría que
hablar previamente con los organizadores del acto para que indiquen qué tipo de público se espera que asista.
Un aspecto que conviene tener en cuenta
es si se trata de un grupo homogéneo (por ejemplo, alumnos
de la facultad de derecho) o no (por ejemplo, el público
de las fiestas locales), ya que el discurso deberá ir dirigido
a todos ellos.
No se deben
utilizar términos o expresiones que parte del público no conozca,
ni entrar en unos niveles de detalle que a una parte
del público pueda no interesarle, o que sencillamente
no sea capaz de entender.
También hay que informarse del número
previsto de asistentes:
No es lo
mismo dirigirse a 10 que a 300 personas. Esto influirá en
la capacidad de interactuar (preguntar, debatir, etc), en la
necesidad o no de utilizar micrófono, en los posibles medios
de apoyo (pizarra, proyectores, etc.).
Si el público
es numeroso habrá que hablar más alto (con independencia de
que se utilice micrófono), aspecto que se tendrá en cuenta en
los ensayos. Con pocos asistentes el estilo puede ser más informal,
más cercano, frente a un estilo más formal cuando la audiencia
es numerosa.
Hay que tener en cuenta el posible
conocimiento que pueda tener el público sobre el tema que
se va a abordar, ya que esto determinará hasta que nivel se podrá
profundizar, o que vocabulario, más o menos técnico, se podrá
utilizar.
Un aspecto que también influirá en el
discurso es si el orador conoce ya al público (ha participado
en ocasiones anteriores, trabaja en la empresa, vive en el pueblo,
etc.) ya qué esto podría permitirle darle a su discurso un toque
de mayor cercanía, más informal.
Hay que tratar de anticipar si el
público va a estar de acuerdo o no con la tesis que se va
a exponer y en el caso de que se prevean discrepancias, intentar
conocer las razones de las mismas.
En la exposición
de puede hacer referencia a otros posibles puntos de vista,
tratarlos con rigurosidad y respeto, aunque indicando que no
se coincide con ellos.
También hay que considerar las
preguntas más probables que el público pueda plantear, lo
que permitirá llevar preparadas las respuestas.

Lección anterior |

Próxima clase |
|