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Propósito de la Unidad: Al término de la unidad los participantes
serán capaces de describir el perfil del instructor profesional
y distinguir los comportamientos acertados así como aquellos que
deben evitar en su rol de instructores.
EL PERFIL DEL INSTRUCTOR PROFESIONAL
El desempeño de un instructor profesional, como cualquier otra
actividad humana, está sujeta a una serie de circunstancias y
requerimientos. El grado de éxito dependerá de que el instructor
reúna ciertos requisitos siendo los siguientes:
Que
Quiera: es condición vital que el instructor tenga
deseos de compartir con otros sus conocimientos y sus experiencias,
que goce con el desempeño de esta actividad.
Que
sepa: es condición sabida, nadie podrá enseñar lo
que no sabe. “ Nadie puede brindar lo que no tiene” Pero el
grado de dominio del tema debe ser mayor que lo que se espera
que enseñe.
Que sepa
cómo: el solo dominio de un
tema no da a una persona la garantía de saber comunicarlo
en términos pedagógicos. Un individuo puede ser un sabio
en un tema y puede ser pésimo expositor. El instructor deberá
estar pendiente en todo momento de los mensajes no verbales
del grupo, los cuales le brindan información sobre el grado
en que se está realizando la comunicación.
El “saber como” permitirá al instructor
ser ágil en el uso y variación de las técnicas más eficaces
para un objetivo determinado.
Que sepa
cómo aprenden los adultos: existen muchos estudios
relativos a la manera como aprende la gente, sobre todo en lo
relativo al aprendizaje para el trabajo. El conocimiento
y la habilidad en el manejo de las técnicas y ayudas audiovisuales
auxilian al instructor a reducir barreras y hacer que sea
óptimo el aprendizaje de los participantes.
Que sepa
comunicarse: es importante recalcar que un instructor
necesita saber comunicarse hábilmente con el grupo. Y
lo que es más importante: “Trasmitir imágenes, más que conceptos“.
A las personas les resulta difícil retener y comprender los
conceptos en términos abstractos, en cambio las imágenes son
contenidos que fácilmente retenemos, memorizamos y significamos.
Elementos para comunicarse con los
grupos:
- Escuchar
- Preguntar
- Contestar
- Traducir ideas complejas
- Analizar para encontrar lo sustancial
de un mensaje
- Sintetizar
- Sembrar inquietudes
- Ponerse a la altura del grupo
- Empatía
- Dar y recibir información
- Conciliar enfoques diversos
- Callar
Que sea flexible: recordemos
que un instructor profesional siempre se prepara para sus sesiones,
de ninguna forma es alguien que improvisa. Un instructor
profesional siempre planea sus sesiones, sus tiempos didácticos,
sus ejercicios, etc.
Sin embargo, en ocasiones el instructor
debe realizar ajustes a su programa y plan de sesión. Ello
puede obedecer al nivel del grupo, a un interés auténtico del
mismo en un determinado tema, etc. Debe ser consecuente y
flexible para realizar dichos ajustes y así orientarse de
manera más atinada y apegada a los requerimientos del grupo.
Si ante una situación fuera de orden, alguien debe reaccionar
con mesura se espera que sea el instructor. Ser flexible no
significa “Cambiar por Cambiar”.
LA
VOZ COMO RECURSO VITAL DEL INSTRUCTOR
Uno de los recursos
más importantes con los que debe contar un instructor es la
voz, sin ella sería difícil que el instructor expresara sus
ideas. La voz es para el instructor tan importante como para un
cantante, razón por la cual debe cultivarla y educarla
basado en técnica y entrenamiento, cuidando los siguientes
aspectos:
Dicción:
claridad y precisión en sus conceptos. Es necesario
que el instructor procure hablar con claridad, soltura y
firmeza. Debe hablar a un ritmo que la pronunciación de
las palabras que emite sea clara.
Volumen:
control de altibajos para hacer énfasis en algunas situaciones
o conceptos. El instructor debe realizar estos cambios en su
volumen de voz con el objeto de mantener la atención de los
participantes y no cansarlos. El volumen debe guardar la
justa proporción al tamaño del grupo.
Modulación:
dar la entonación adecuada a las exposiciones; la modulación
debe de ser acorde a sus ideas y conceptos que se estén expresando.
De esta manera dará mayor énfasis a sus mensajes.
COMPORTAMIENTO
QUE DEBE DESARROLLAR
Todo instructor tiene la responsabilidad
ante el grupo de utilizar todos los medios a su alcance,
así como su capacidad para conducir, estimular y ayudar al grupo
a lograr los objetivos, favoreciendo el aprendizaje en su tareas.
El entusiasmo que muestre al
cumplir con sus tareas, la seguridad en sí mismo y sus
conocimientos, la confianza que inspire, el interés
por ayudar a los participantes, su personalidad, sus ademanes
y postura, su voz y sus gestos, el uso que haga
de su autoridad y, en general, de su estado de animo
y disposición serán factores determinantes para conducir un
curso con éxito.
Sabemos que el desempeño que cada instructor
tiene es diferente. Sin embargo, en todos los casos se deben cuidar
ciertos aspectos que favorecen el buen desarrollo del curso.
A continuación se presentan
algunas recomendaciones que pueden ayudar en la conducción
de la enseñanza:
Iniciar puntualmente
las sesiones.
Cuidar que
su presentación personal sea correcta
y sin exageración, además debe poner especial atención en la
limpieza de su pulcritud personal.
Mantener una actitud
de respeto y autenticidad con el grupo.
Evitar actitudes
de superioridad.
Orientar y
convencer, nunca imponer, ya que su papel principalmente
debe ser el de conductor, moderador o facilitador del aprendizaje.
Dirigir la
atención y la mirada a todos los miembros del grupo.
Brindar a
todos los participantes la misma oportunidad
de intervenir y motivar
a los más introvertidos.
Conservar el dominio
de la situación, no permitiendo que dificultades imprevistas
(fallos de un aparato, interrupciones de personas extrañas,
etc. le hagan perder seguridad en sí mismo.
No alterarse.
Cuando una situación irrita o impacienta es más difícil resolverla,
hay que afrontar todo con calma y serenidad.
Colocarse siempre
en un lugar visible para todos
y emplear adecuadamente el territorio.
Procurar mantenerse
de pie, en posición natural.
Evitar los
extremos en el uso de ademanes y gestos, no abusar de
ellos, pero tampoco permanecer inmóvil y rígido.
Emplear un tono
de voz que todos puedan oír claramente.
Usar oportuna
y correctamente los materiales didácticos y apoyos de
instrucción, tal como fue señalado en el plan de sesión.
Preocuparse
por su auto-evaluación y auto-superación; por cuestionar
constantemente sus materiales, su actuación y hacer ajustes,
actualizando siempre el contenido de su curso y su propia actuación,
adecuándose al grupo.

Lección
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Lección 4 |
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