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CLASE 4
4.2 LA LECCION MAGISTRAL
La lección magistral es un método de enseñanza centrado
básicamente en el docente y en la transmisión de unos conocimientos.
Se trata principalmente de una exposición continua
de un conferenciante. Los alumnos, por lo general, no hacen otra cosa que escuchar y tomar notas, aunque suelen tener la oportunidad
de preguntar.
Es, por consiguiente, un método expositivo en el que la labor didáctica
recae o se centra en el profesor. El docente es el que actúa la casi totalidad del tiempo, y por lo tanto, a
él corresponde la actividad, mientras que los alumnos son receptores de unos conocimientos. Casi siempre, en la enseñanza
universitaria
el acento se ha puesto de una forma exclusiva en el docente, siendo el responsable de enseñar a un auditorio de
estudiantes.
Por tanto, la
lección magistral se caracteriza fundamentalmente por ser un proceso
de comunicación casi exclusivamente uni-direccional entre un profesor que desarrolla un
papel activo y unos alumnos que son receptores pasivos de
una información. Es el docente el que envía la información
a un grupo generalmente numeroso de discentes, y estos se limitan a recibir esa comunicación, y sólo en ocasiones, intervienen
preguntando.
Las características esenciales
de la lección magistral como forma expositiva son: la transmisión de conocimientos, el ofrecer un enfoque crítico
de la disciplina que lleve a los alumnos a reflexionar y descubrir las relaciones entre los diversos conceptos, el formar una mentalidad
crítica en la forma de afrontar los problemas y la existencia de un método.
Pero, generalmente, la práctica docente suele olvidar los dos últimos
puntos y se centra en la transmisión de conocimientos, en impartir información; por lo que a nivel práctico,
las características de la lección magistral pueden reducirse
a las siguientes:
A) Predominio total o casi total de
la actividad del profesor en el proceso didáctico.
B) El proceso didáctico consiste
en enseñar. El aprendizaje queda relegado a un segundo plano, y
predomina la finalidad informativa.
C) La mayor parte del saber simplemente
consiste en transmitir una serie de temas, limitándose el alumno
tan sólo a memorizarlos.
Las características anteriores determinan que la clase magistral
haya sido duramente criticada. Las críticas a la lección magistral se centran básicamente en dos aspectos: por un lado,
en la pasividad del alumno, y por otro, en la poca efectividad en la transmisión de conocimientos. Se argumenta que los estudiantes
pueden encontrar la información en una biblioteca bien abastecida, y que los libros son preferibles a los apuntes de clase
a la hora de proporcionar información.
Respecto a la primera crítica,
se señala que las lecciones magistrales facilitan pocas ocasiones
para que el profesor pueda controlar cómo se realiza la asimilación de los
conocimientos por parte de los alumnos. No suele existir comunicación
en los dos sentidos, y por tanto, al profesor no se le ofrece la posibilidad
de valorar la eficacia de su enseñanza hasta realizar las pruebas del examen.
Por otra parte, si las lecciones se
reducen a una simple exposición de una suma de conocimientos directamente
extraídos de unos libros que el profesor se limita a repetir,
no se fomenta en el discente la capacidad de análisis, y mucho menos de un análisis critico. Más bien al contrario,
dan por válido de una forma universal e inmutable conceptos, teorías
y técnicas que se encuentran en continuo avance y revisión.
Del mismo modo, es bien conocido el
hecho de la falta de interés e incluso de asistencia que se genera
cuando el profesor se limita a repetir de una forma monótona el contenido
de algunos libros sin aportar una mejor comprensión de los mismos, aspectos originales y motivación al alumnado. Esta pasividad
puede favorecer la rutina en el aprendizaje, la mera repetición y memorización y la falta de sentido crítico.
Siendo las desventajas del método evidentes,
algunas inevitables e inherentes al propio método, sin embargo,
otras muchas le son atribuidas y proceden de la deficiente aplicación
del método. Para que la lección magistral sea efectiva, al
igual que ocurre con otras muchas actividades, es preciso saber utilizar
sus técnicas específicas. En muchas ocasiones se le atribuyen aspectos negativos que no proceden del método en sí,
sino por el contrario de una inadecuada utilización del mismo.
De entre los principales argumentos sostenidos por los profesores a favor
de la clase magistral pueden ser destacados los siguientes:
A) El ahorro de tiempo y recursos que
supone el impartir una clase a un grupo numeroso dada la demanda de personal docente.
B) Es un buen medio para hacer accesibles
a los estudiantes aquellas disciplinas cuyo estudio les resultaría desalentador si las
abordaran sin la asistencia del profesor.
C) Permite a través de una primera
y sintética explicación, capacitar al estudiante para la
ampliación de la materia.
D) El profesor puede ofrecer una visión
más equilibrada que la que los libros de texto suelen presentar.
E) En numerosas ocasiones es un medio
necesario porque existen demasiados libros de una materia, y otras veces porque hay muy
pocos.
F) Los estudiantes suelen aprender
más fácilmente escuchando que leyendo.
G) Las lecciones magistrales ofrecen
al estudiante la oportunidad de ser motivado por quienes ya son expertos
en el conocimiento de una
determinada disciplina.
Es esta última función motivadora de una especial relevancia.
De esta forma, el profesor Román Sánchez (1987, pág. 26) argumenta, que el principal valor en el marco académico
de la lección magistral en la actualidad, es su función
motivadora. De tal manera, que un buen profesor puede mostrar más
fácilmente y con mayor vivacidad que una obra escrita una asignatura. Es un medio correcto de comunicación si se imparte
a aquellos que quieren escuchar por personas que tienen algo nuevo y original que decir en una materia.
Es de suma importancia para este método, la personalidad del profesor y su
entusiasmo, que le permita presentar una materia de una forma estimulante que motive
de una forma adecuada a los alumnos. Esto se pone de manifiesto en las investigaciones recogidas por Pujol y Fons
(pág.
38): “Como era de prever, los alumnos de las clases en que los profesores exponían su materia de forma entusiasta aprendieron
más, asimilaron mejor los conocimientos y terminaron más motivados hacia la asignatura.”
Otra de las ventajas de la clase magistral resaltada por autores como Beard
(1974), es el aspecto de la eficacia y la economía para la docencia que supone un auditorio amplio
en comparación con otros métodos de enseñanza a grupos
más reducidos.
Los estudios experimentales desarrollados para evaluar la efectividad de
las distintas técnicas y procedimientos empleados, demuestran que la lección magistral, como era de
esperar, es más eficaz si se habla libremente que si se lee, y que la repetición o recapitulación supone una gran ayuda
para la retención de contenidos.
Una buena lección
magistral, debe incluir los
siguientes aspectos:
A) El profesor deberá introducir
bien las lecciones.
B) Organizarlas convenientemente.
C) Desarrollarlas con voz clara
y confiada; variar el enfoque y la entonación.
D) Acompañarla con abundantes
contactos visuales con los que escuchan.
E) Ilustrarla con ejemplos significativos.
F) Resumirlas de manera
apropiada.
La utilización eficaz del método de la clase magistral requiere
una adecuada preparación y conocimiento de las técnicas de enseñanza, así como atención a las distintas
etapas de este método. En la realización de la lección
magistral pueden distinguirse una serie de etapas, como son: la preparación,
el desarrollo y la evaluación.

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