4.2.3.5.- Otros procedimientos de recogida. Otros procedimientos,
menos frecuentes, también son llevados a la práctica.
Tal es el caso de la utilización del diario, registro diario
o, como también se lo conoce, parte de trabajo, y de las películas
(ALBERT, MICHAUD y PIOTTE, 1991: 40-41). Ambos recogen (uno por escrito
y otro mediante imágenes) la actividad del puesto y otras variables
que rodean al mismo.
También puede ser desempeñado el puesto
de trabajo por el propio analista como método de captar la
información pertinente. En algunos casos esta es la única
manera de conocer la complejidad y dificultad de un puesto (RUL-LAN,
1992: 129).
Finalmente, a modo de recapitulación, presentamos
un cuadro comparativo en el que se resumen las ventajas e inconvenientes
de los métodos analizados. Veámoslo en el gráfico
23:
Gráfico 23. Fuente: Elaboración propia.
4.3. EL ANALISIS DE LA INFORMACION.
La premisa básica que subyace en el análisis de puestos
de trabajo consiste en las mayores posibilidades existentes de describir
y especificar un puesto con precisión, si la información
disponible sobre éste está disponible y es de calidad.
Es por ello que seguidamente tratamos este aspecto.
4.3.1.- La validez de la información.
El primer aspecto importante, relacionado con la
validez de la información, descansa en la recogida:
la organización ha de estar preparada para el análisis.
El analista debe asegurarse unos niveles mínimos de comprensión
y compromiso respecto al proyecto de análisis de puestos
de trabajo.. Para conseguirlo puede:
a) Implicar a la alta dirección de la empresa
de forma que ésta respalde el proyecto;
b) coordinar todas las actividades con los responsables
de personal;
c) obtener la aprobación de los superiores jerárquicos
de quienes dependen los puestos a analizar;
d) dar a conocer a las personas implicadas en la fase
de recogida de información los objetivos y naturaleza del
proyecto.
El segundo aspecto relevante está relacionado
con la necesidad de conocer las fuentes más
fiables y exactas. Es necesario garantizar que la información
obtenida representa fielmente los puestos analizados. Una de las
principales causas de sesgo en la información proviene de
los procedimientos de muestreo usados. El sesgo en el muestreo puede
ser debido fundamentalmente a tres factores: el tiempo, los empleados
y la situación. El puesto puede sufrir variaciones en su
contenido, en función de que éste se realice de día,
de noche, en invierno o en verano, etc.; las características
y experiencias de los empleados pueden influir en la información
que se transmite; y por último, un mismo puesto sometido
a situaciones distintas puede variar en su información (por
ejemplo en dos áreas geográficas). En definitiva todos
estos aspectos deberán ser tenidos en consideración
a la hora de la recogida de información.
En tercer y último lugar debe procurarse una correcta aplicación
del método seleccionado, para lo cual es necesario un correcto
adiestramiento de las personas que adquieran esta responsabilidad.
Para el análisis de los datos se pueden utilizar
las técnicas estadísticas que mejor se ajusten a la
información obtenida. Es importante comparar los datos obtenidos
a través de distintas fuentes con objeto de detectar las
posibles contradicciones entre ellos.
4.3.2.- Métodos de análisis.
Los métodos de análisis más
simples son las descripciones narrativas de los puestos.
Los datos recogidos de las distintas fuentes son transformados en
descripciones escritas de las actividades de un puesto.
Otro método de análisis es el denominado
procedimiento ingenieril o mecánico, centrado sobre
todo en el análisis de los movimientos necesarios para la
ejecución del puesto.
Los procedimientos estructurados de análisis
usan estructuras definidas, como son los cuestionarios o conjuntos
de rutinas mediante las cuales se obtiene información. Los
Procedimientos de análisis de puestos de dirección
son específicamente diseñados para analizar puestos
directivos, los cuales suelen presentar una mayor complejidad en
su conocimiento.
4.3.2.1.- Descripciones narrativas. Son las más
simples y se basan en la recogida de información mediante
entrevistas a los empleados o superiores y mediante la observación.
El contenido de este procedimiento suele ser: nombre del puesto;
número de identificación; nombre del departamento
al que pertenece; nombre del analista; breve resumen del puesto;
relación de las principales obligaciones; de las habilidades,
conocimientos y capacidades necesarias para su desempeño;
lista de maquinas, herramientas y equipamiento que se utiliza; y
explicación de la relación del puesto con otros de
la organización. El analista deberá hacer una descripción
concreta y con un lenguaje simple. Evitará los términos
técnicos (a menos que sean ampliamente utilizados en el puesto)
y se hará un uso mínimo de adjetivos, gerundios y
participios. Algunas normas a seguir son:
- usar tiempos en presente y activos (conduce, inspecciona,...);
- hacer que cada frase refleje un objetivo logrado por la acción
descrita;
- usar palabras que proporcionen información;
- usar palabras que tengan un solo significado y que
describa como se realiza y ejecuta el puesto.
El uso del procedimiento narrativo es limitado, ya
que proporciona información muy general y poco aplicable
para aspectos como valoración del rendimiento o elaboración
de programas de formación y adiestramiento.
4.3.2.2.- Procedimientos mecánicos. Examinan
los movimientos del cuerpo y/o las fases que se siguen para realizar
una determinada tarea. El analista obtiene datos observando a los
empleados en su puesto. Posteriormente elabora un esquema de las
operaciones para mostrar las acciones que se realizan durante la
tarea. Para la elaboración del esquema utiliza símbolos
que representan acciones específicas y la secuencia en las
que se producen. Mediante la combinación de los símbolos
y frases breves se obtiene la descripción del puesto.
Para la descripción de los movimientos el
analista suele también hacer uso de una lista en la que se
incluyen términos como busca, selecciona, aprieta, coge,
inspecciona, une, separa, etc.
La aproximación mecánica o ingenieril
proporciona una información detallada de los puestos, centrándose
sobre las actividades y los movimientos básicos, siendo relativamente
objetivos. Sin embargo no proporcionan información sobre
el contexto en el que se realizan las actividades y facilita poca
información directa sobre las capacidades que son necesarias.
4.3.2.3.- Procedimientos estructurados. Son varios
los procedimientos que se pueden admitir dentro de este apartado.
Seguidamente se expondrán los más representativos,
proporcionando cada uno diferentes perspectivas y puntos de vista
de los puestos.
Técnica de los incidentes críticos
(CIT). Este procedimiento fue desarrollado por J.C. Flanagan (ARMSTRONG,
1996: 222,223) y se compone de las siguientes fases:
1. Un grupo de expertos, tras una breve explicación
de la naturaleza de la técnica y del propósito perseguido,
proporciona ejemplos escritos de comportamientos eficientes e
ineficientes en el puesto. Estos ejemplos describen un determinado
incidente en el que habrá de detallarse: cuáles
eran las circunstancias, qué hizo el empleado y cuáles
fueron las consecuencias del comportamiento de éste.
2. El grupo de expertos acuerda con los titulares de
los puestos un listado de áreas clave de responsabilidad
para el puesto de trabajo que va a ser analizado. Para ahorrar
tiempo el analista puede acudir al encuentro con una jerarquía
ya elaborada; pero es preciso consensuarla con los titulares de
los puestos que están siendo analizados Posteriormente
los entrevistados exponen ejemplos de incidentes críticos
para cada área de responsabilidad. Supongamos que una de
estas áreas consiste en tratar con proveedores. Entonces,
los expertos solicitarán a los entrevistados que recuerden
un caso o ejemplo, relatando para ello cuáles eran las
circunstancias presentes en aquel encuentro, lo que hizo y cuáles
fueron los resultados obtenidos.
3. Este proceso es iterado para cada área de
responsabilidad. Posteriormente se recolecta toda la información
obtenida de estos ejemplos agrupándola en estas tres categorías
ya mencionadas: circunstancias, acciones realizadas y resultados
obtenidos.
El análisis de todos los ejemplos pretende,
cosa no siempre fácil, lograr una clasificación de
los comportamientos observados en diversos grupos atendiendo a los
resultados obtenidos por los mismos. Para ello se elabora una escala
del 1 (comportamientos nada efectivos) al 5 (comportamientos extremadamente
efectivos). Posteriormente se discuten las clasificaciones de los
diversos comportamientos observados y evaluados, con la finalidad
de conseguir definiciones iniciales de desempeño eficaz e
ineficaz para cada una de las áreas clave de responsabilidad.
4. Tras depurar estas definiciones iniciales, se elabora
el informe final en el que los distintos grupos de comportamientos,
especificando para cada uno de ellos las competencias requeridas,
son ordenados con base en su importancia para la correcta ejecución
de las áreas clave de responsabilidad.
La información que se obtiene mediante este
procedimiento puede ser particularmente útil para el desarrollo
de sistemas de valoración del rendimiento y de adiestramiento.
Su principal inconveniente estriba en que no suministra información
del puesto como un todo.
Análisis funcional de los puestos (FJA). Está
basado en el procedimiento usado por el Departamento de Trabajo
(DOL) de Estados Unidos, según el cual los puestos de trabajo
son cardinalmente ordenados, clasificados y comparados basándose
en lo que el titular o empleado hace con relación a la información,
las personas y las cosas.
En el Análisis funcional de los puestos se
ofrece información adicional, como tendremos ocasión
de comprobar más adelante, relacionada con las tareas que
contempla el puesto, los objetivos y los requerimientos detectados
en materia de formación.
Para ello, el analista examina el material escrito
sobre el puesto, observa al trabajador y mantiene entrevistas tanto
con los empleados que los ocupan como con sus supervisores. Posteriormente
otras personas conocedoras de los puestos revisan la información
para asegurar su validez y fiabilidad. Los pasos que comprende este
procedimiento son:
1. El analista y la alta dirección deciden las
metas, objetivos y propósitos del proyecto de análisis.
Posteriormente identifica y describe las tareas que son realizadas.
Para ello hace uso de formatos estandarizados.
2. Para el análisis de cada tarea utiliza escalas
relativas a las funciones del puesto, formación del trabajador,
capacidad de razonamiento, matemática y de lenguaje. En
definitiva, se describen diferentes niveles de complejidad para
cada tarea agrupando éstas en tres categorías: datos,
personas y cosas.
3. El analista elabora estándares de rendimiento con
objeto de describir cómo valorar los resultados del trabajador.
Finalmente identifica el adiestramiento necesario para la correcta
ejecución del puesto.