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La empresa puede tener en su balance créditos
y deudas expresados en moneda extranjera.
Estas operaciones en divisa hay que
contabilizarlas en la moneda en la que la empresa lleve sus
cuentas (en el caso de empresas españolas,
en euros).
Para hacer la conversión se
aplica el tipo de cambio de la fecha de la operación.
Por ejemplo:
Una empresa tiene un crédito
con clientes de 1.000 dólares. El tipo de cambio de la
fecha de la operación es de 1,1 euros/$.
Por tanto, los 1.000 dólares
equivalen a 909 euros (= 1.000 / 1,1)

Llegado el vencimiento de la operación el tipo de
cambio puede haber variado, pudiendo originarle a la empresa
un beneficio o una pérdida:
El beneficio se contabiliza en la
cuenta "Diferencias
positivas de cambio".
La pérdida se contabiliza en
la cuenta "Diferencias negativas
de cambio".
Ejemplo:
Supongamos que llegado el vencimiento
el tipo de cambio es de 1,2 euros/$. Por tanto, la empresa recibirá
833 euros (= 1.000 / 1,2), en lugar de los 909 que tenía
previsto:

Supongamos ahora que el tipo de cambio
en la fecha de vencimiento es de 1,0 euros/$. En este caso la
empresa recibirá 1.000 euros, en lugar de los 909 previstos:

También puede suceder que la empresa cierre
el ejercicio y que aún no haya vencido la operación.
Al cerrar las cuentas del ejercicio,
la empresa tiene que contabilizar esta operación aplicando
el tipo de cambio de la fecha de cierre.
También en este caso, el tipo de cambio
ha podido cambiar, originando un beneficio o una pérdida
para la empresa.
Si fuera una pérdida se recogerá en
la cuenta "Diferencias
negativas de cambio" que
se llevara a pérdidas y ganancias.

Disminuye, por tanto, el saldo de la cuenta de clientes
debido a la pérdida por diferencia de cambio.
En cambio, si se ha originado un beneficio, como
éste no se ha realizado ya que la operación aún
no ha vencido, por aplicación del criterio de prudencia
este beneficio no se lleva a resultados sino que se recoge
en una cuenta transitoria, "Diferencias
positivas en moneda extranjera",
que es una cuenta de pasivo.

Llegado el vencimiento de la operación, si
esta diferencia positiva se mantiene entonces su saldo se traspasa
a la cuenta "Diferencias
positivas de cambio" que como hemos señalado
es una cuenta de ingresos extraordinarios que a cierre
de ejercicio se lleva a pérdidas y ganancias.
Veamos un ejemplo:
El 1 de octubre de 2000 la empresa
vende mercaderías por importe de 3.000 dólares.
El tipo de cambio a esa fecha es de 1,0 euros/$. La fecha de
cobro es el 31 de enero de 2001.

El 31 de diciembre, a cierre del ejercicio,
el tipo de cambio es de 0,90 euros/$. (el euro se ha depreciado
respecto al dólar). La empresa recibirá por tanto
más euros por los 1.000 dólares:
Con el tipo de cambio inicial (1,0
euros/$) recibiría 3.000 euros.
Con el nuevo tipo de cambio recibirá
3.333 euros (= 3.000 / 0,9)
Por tanto, la cuenta de cliente aumenta
su saldo en 333 euros:

El 31 de enero, en la fecha de cobro,
el tipo de cambio sigue siendo 0,90 euros/$.

Veamos otro ejemplo:
El 1 de diciembre de 2000 la empresa
compra materías primas por importa de 10.000 dólares.
El tipo de cambio a esa fecha es de 1,0 euros/$. La fecha de
pago es el 31 de marzo de 2001.

El 31 de diciembre, a cierre del ejercicio,
el tipo de cambio es de 0,90 euros/$.

Se observa que en este caso, al ser
una deuda, la deprecación del euro provoca una pérdida:
comprar 10.000 dólares para pagar a los proveedores le
va a costar ahora a la empresa más caro.
El 31 de enero, en la fecha de pago,
el tipo de cambio vuelve a ser de 1,0 euros/$.


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