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Pérdida de valor
del inmovilizado material
Los elementos del inmovilizado material
pueden perder valor, por lo que aplicando el principio
de prudencia esta pérdida hay que recogerla contablemente.
La pérdida de valor puede responder a
diversas causas:
Pérdida progresiva con el transcurso
del tiempo: el bien se va desgastando, se va quedando
obsoleto, etc.
Pérdida inesperada de carácter
reversible: en un momento determinado el precio de mercado
del bien puede caer, pero con el tiempo también puede
recuperase.
Pérdida inesperada e irreversible,
ya sea total o parcial: el bien se rompe, se deteriora, se destruye,
se pierde, etc.
Según sea la causa que origina
este pérdida su contabilización será diferente:
a) Pérdida progresiva
Todos los años se irá registrando el
importe estimado de esta pérdida mediante la dotación
de amortizaciones.
Con la amortización se pretende
que la cuenta de pérdidas y ganancias de cada ejercicio
recoja como un coste más la pérdida de valor que
sufre el inmovilizado por su uso y por el transcurso del tiempo.
La pérdida sistemáica que sufren todos
los elementos del inmovilizado material (a excepción de
los terrenos) tiene que ser estimada. Para su estimación
hay que conocer (o estimar igualmente) los siguientes valores:
Coste de adquisición
(o de construcción).
Valor residual: es decir, el
valor que tendrá el bien (al que se podrá vender)
cuando finalice su vida útil.
Vida util estimada: número
de años que estará en activo.
Durante la vida útil del bien hay que amortizar
su pérdida de valor:
Pérdida de
valor = Coste de adquisición - Valor residual
Existen diversos métodos de amortización,
entre los que destacamos:
Amortización lineal:
todos los años se amortiza la misma cantidad.
Amortización progresiva:
se va amortizando más con el transcurso de los años.
Amortización regresiva:
se amortiza más al principio y ésta va disminuyendo
con el paso de los años.
Veamos como se calcula la cuota de amortización
anual con cada uno de ellos.
a) Amortización Lineal:
La amortización anual (igual en todos los años)
se calcula dividiendo la pérdida de valor entre el número
de años de vida útil.
b) Amortización progresiva:
Hay distintas posibilidades.
Por ejemplo: amortizar el primer año un 5% de la
pérdida estimada de valor, el 2º año un
10%, el 3º año un 15%, etc. hasta completar el
100%.
Un método que se suele utilizar es el siguiente:
(vamos a verlo con un ejemplo).
Un bien se va a amortiza en 5 años:
El 1er año se amortiza 1 / (1+2+3+4+5) parte
de la pérdida de valor
El 2º año se amortizan 2 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 3ª año se amortizan 3 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 4º año se amortizan 4 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 5º año se amortizan 5 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
Si se suman las amortizaciones de los 5 años se
puede comprobar como en este periodo se habría amortizado
el 100% de la pérdida de valor.
c) Amortización regresiva:
Al igual que en el caso anterior hay distintas posibilidades.
Por ejemplo: amortizar el primer año un 25%, el
2º año un 20%, el 3º año un 15%, etc.,
hasta completar el 100%.
Un método que también se utiliza es el contrario
al que vimos anteriormente: (utilizaremos el mismo ejemplo).
Un bien se va a amortiza en 5 años:
El 1er año se amortizan 5 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 2º año se amortizan 4 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 3ª año se amortizan 3 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 4º año se amortizan 2 / (1+2+3+4+5) partes
de la pérdida de valor
El 5º año se amortiza 1 / (1+2+3+4+5) parte
de la pérdida de valor

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