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Riesgos de impago
Cuando la empresa tiene una deuda pendiente
de cobro de un cliente (o de un deudor), puede que dado el deterioro
de la situación financiera de éste llegue a la conclusión
de que difícilmente va a poder cobrar la cantidad
que le debe.
Siguiendo el principio de prudencia, debe
proceder a dar de baja estos importes de la cuenta de "clientes"
(o"deudores") y contabilizarlos en unas cuentas separadas:


Estas cuentas, "Clientes
de dudoso cobro" y "Deudores
de dudoso cobro" son cuentas del Activo.
Al mismo tiempo, hay que reconocer la pérdida
potencial que se pueden derivar del impago de esta deuda.
Para ello procederá a dotar la siguiente provisión:

La cuenta "Dotación
a la provisión para insolvencias de tráfico"
es una cuenta de gastos que a cierre de ejercicio se
lleva a pérdidas y ganancias.
La cuenta "Provisión
para insolvencia de tráfico" es una cuenta
de activo, pero con signo negativo, que minora el
saldo de la cuenta "Clientes de dudoso cobro" (o,
en su caso, el de la cuenta "Deudores de dudoso cobro").
Veamos un ejemplo:
(utilizaremos la cuenta de "cliente",
si bien la cuenta de "deudores"
funciona de la misma manera).
Una empresa vende un cargamento de
arroz por importe de 1.000 euros.

Su balance será (sólo
nos fijaremos en el Activo):
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Activo
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Pasivo
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Clientes
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1.000
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x |
x |
Posteriormente, dada la delicada situación
financiera de este cliente, considera que dificilmente le va
a poder pagar. Entonces realiza los siguientes asientos:

Y tras los asientos anteriores, su
balance queda::
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Activo
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Pasivo
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Clientes
de dudoso cobro
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1.000
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x |
x |
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Provisión
para insolvencias de tráfico
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-1.000
|
x |
x |

Lección
22 (página anterior) |

Lección
22 (continuación) |
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