"Orden por lo mejor":
no se establece ningún limite de precio a la compra o a la
venta, por lo que el intermediario la ejecutará lo antes
posible, al precio que en ese momento haya en el mercado.
Este tipo de orden tiene la ventaja de que se
ejecuta inmediatamente, pero presenta el problema de que puede
haber "sorpresas" desagradables:
Ordenes limitadas:
se fija un precio que sirve de límite a la hora de realizar
la operación:
Tiene la ventaja de que elimina el factor "sorpresa",
pero, por el contrario, puede que la orden tarde algún tiempo
en ejecutarse, hasta que se de la condición establecida.
Ordenes "Al harán":
se acuerda con el intermediario en que el precio al que se realice
la operación sea el cambio medio del día en que se
ejecuta la orden.