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Gestión del tiempo Curso gratis
 
Lección 4ª

 

   

LECCIÓN 4: FORMAS DE CONSIDERAR EL TIEMPO (III).

 

  1. El tiempo como árbitro.

Cuando una persona considera al tiempo como “árbitro” en su vida, simplemente significa que lo está considerando como a un juez.

En este caso, el MBR señala los siguientes casos cuando se considera al tiempo como árbitro:

·        Adquirir los medios de precisión cronológica absoluta. Algunas personas invierten mucho dinero en relojes de precisión, otros equipan sus casas y oficinas con una gran variedad de relojes a los que dan cuerda ceremoniosamente, y otros están frecuentemente pendientes de los radiorreceptores para informarse de la hora del día. Estos comportamientos significan que la persona está en sincronización con el árbitro, de quien obtienen las señales precisas.

·        Mentir y encubrir. Aún cuando haya concedido al tiempo la autoridad de árbitro, no significa que usted acepte siempre de buen grado sus “decisiones”. Es por eso que la gente utiliza frases como “escaparse para un descanso”, “robar un momento” para indicar que: a) ellos saben que están contraviniendo las “órdenes” y que no deberían estar haciendo lo que hacen; b) ellos lo quieren hacer y lo harán de todas maneras; y c) ellos aceptan la culpa por la infracción cometida, pero esperan de alguna manera escapar al castigo que merecen.

·        Desear complacer a la autoridad externa. Psicológicamente, el reloj representa al padre, maestro o jefe. Observe que las personas en tal estado psicológico no miran el reloj para tener una información neutral; más bien, al ver la hora, sonríen, se preocupan o se agitan por el mensaje implícito que les envía el instrumento.

·        Ceder a la tentación de cambios periódicos en las actividades normales. La gente que ve al tiempo como a un árbitro siente a veces la necesidad de escapar a sus designios por un momento. Esto explica el comportamiento incongruente de la persona concienzuda y altamente disciplinada en su trabajo, que en los días de asueto se dedica a escalar montañas o se deja crecer la barba. O el empleado muy responsable que, sin tener síntomas de ninguna enfermedad, llama a la oficina para dar parte de enfermo después de haber completado una labor muy exigida el día anterior.

Además, el MBR también advierte que “el gran inconveniente, sin embargo, es que el mecanismo humano es demasiado complejo para ser juzgado simplemente en su cronometrismo. Los ritmos internos son variados y cambiantes. La gente que se empeña en amoldar su comportamiento al reloj descubre finalmente que no desarrolla sus potenciales, en detrimento propio y de su trabajo”.

 

  1. El tiempo como fuerza neutral.

Un simbolismo muy interesantes es brindado por el MBR al expresar que: “el tiempo es como un recurso natural que se nos otorga al nacer. En cierto sentido es, como el aire, un medio de sustentación; y, como los dedos y las manos, un medio de aplicaciones tan variadas y complejas como nos permita nuestra imaginación. Los minutos y las horas, aun las semanas y los años, son imágenes convenientes de tiempo que dan a la gente una base común para compartir y comprender lo que ocurre, y para disponer lo que se espera que ocurra”.

La idea final es llegar a vencer la preocupación por el devenir de las horas, a fin de tener una visión del tiempo que se dispone en su totalidad. Solamente así podremos tomar completa responsabilidad de nuestro tiempo, y hacer lo que realmente deseemos hacer con éste recurso tan valioso.

Dejar de ver al tiempo como a un amo, como a un enemigo, como un misterio, como esclavo o como árbitro es la idea final del presente curso. La mejor manera de tomar el tiempo es como un factor neutral en nuestras vidas, que fluye por nuestras vidas y existe hasta que nosotros determinemos lo que deseamos hacer con él.

 

 
     
 

 

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