Cómo darle un mejor uso a los recursos didácticos

En la lección anterior pudimos observar que nuestras mejores herramientas didácticas son nuestro cuerpo con la expresión corporal que dominemos, y el uso adecuado de la voz; pero existen un sin fin de instrumentos didácticos que podemos encontrar y que nos pueden ser de mucha utilidad, de hecho, todo lo que esté al alcance de nuestra mano e imaginación nos puede servir.

Muy importante es saber que el recurso didáctico permite que el auditorio comprenda mejor lo que está escuchando, le permite darle un uso y utilidad al conocimiento, ya que lo que escucha lo asocia con sucesos de su vida cotidiana o con alguna experiencia. Por ejemplo, si yo estoy frente a un auditorio explicando la diferencia entre conocimiento popular y conocimiento científico y necesito que se comprenda mejor utilizo alguna didáctica que permita comprender bien la diferencia, y así evitar alguna laguna en el conocimiento que está adquiriendo el auditorio.

Para lograrlo podemos apoyarnos con proyectores, pizarra, rotafolios, cartulinas, multimedia, vídeos, experimentos, dibujos, sonidos, y muchos instrumentos más.

No debemos abusar de un solo instrumento, lo aconsejable para no cansar al público y mantenerlo atento es utilizar diversos recursos. 

Si vas a ocupar el proyector, debes tomar muy en cuenta las siguientes consideraciones. No presentes diapositivas con puro texto, eso se ve muy poco profesional, realiza cuadros que lleven imágenes agradables, amplias y coloridas, no un solo color para no cansar la vista, ni colores muy llamativos porque pueden provocar dolor de cabeza; inserta imágenes con movimiento y audio, esto lo hará más atractivo, recuerda que en la actualidad la mente y la vista están acostumbrados a movimientos rápidos y variedad pues el uso de internet así nos ha acostumbrado, si proyectamos imágenes aburridas perderemos la atención del espectador. Pero tampoco debemos abusar de estos contenidos tan rápidos y con tanta información, busca un término medio. Si llenas tus diapositivas con texto el cerebro inmediatamente creerá que se va fatigar con tanta lectura, además, no podrás leer todo eso, si es que sabes leer muy bien, sin trabarte ni comerte las letras; imagina que aburrido es eso y, a eso suma que el cerebro lée más rápido que cuando leemos en voz alta, así es que cuando tu hayas terminado de leer ya el auditorio estará dormido, o fastidiado. Por favor, elimina este mal hábito. También te sugiero proyectar mapas mentales utilizando palabras claves; recuerda que debes haber estudiado bien el o los temas, de esta manera, el mapa mental te sirve como guía para no perder el orden de las ideas. 

Utiliza un acordeón, es decir, realiza un guión breve con todo lo que debes decir, es como cuando realizabas tus apuntes de la escuela, este guión debes llevarlo el día del evento y tenerlo siempre contigo para que puedas echarle una vista cada vez que requieras recordar lo que tienes que decir, puedes elaborarlo en hojas y ponerlas en un folder para que se vea profesional, o tenerlo en tu laptop, y tenerlo por supuesto siempre prendido, a la mano y a la vista, o utilizar una tablet; esta técnica te permite tener siempre a la vista tu documento, el cual solo tú podrás leer; te da mayor proyección, es decir, buena imagen; y te permite tener un objeto en las manos que te ayudará a distraerte del nerviosismo.

En el rotafolios puedes presentar gráficas, o cuadros mentales; la pizarra es un muy buen elemento que te permite estar cambiando constantemente de contenidos, en él puedes escribir, dibujar, poner ejemplos... realmente es de mucha utilidad; utiliza casos prácticos que permitan al auditorio aterrizar las ideas y el conocimiento con casos reales; puedes hacer ejercicios de gimnasia cerebral, son muy entretenidos y te permiten relajarte, y al auditorio también lo relaja y desestresa, ayuda a romper el hielo; utiliza música de fondo, ayuda a desestresar y mejora la concentración; realiza experimentos científicos y sociales, deben ser pequeños y sencillos, a la gente le gusta ver algo diferente, además puedes pedirle a alguien de entre el público que pase al frente a ayudarte, este recurso te va a ayudar mucho, porque te sentirás más confiado y te ganarás al auditorio.

Utiliza hojas blancas o sus cuadernillos y pídeles que dibujen una idea, pídeles que cierren los ojos y se imaginen una situación que les expongas, ayúdalos a participar e integrarse a la plática permitiéndoles que comenten alguna experiencia; utiliza dinámicas grupales para romper el hielo, para integración. Siempre que el espectador tenga la oportunidad de participar e integrarse, dejará de ser espectador y se sentirá más involucrado contigo, con tu tema, y a ti te va a solucionar el problema del nerviosismo porque entonces dejarás de ser tú solo el que habla, y le pasarás a otros la estafeta, así ellos dejarán de estar a la defensiva y tú también. Todos estarán involucrados en la exposición y esta será mucho más relajada, el tiempo correrá más rápido.

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Conoce al autor

RUANDA NADEZLEDA LEYVA NOVELO

Licenciada en Administración Educativa, Maestra en Artes Escénicas

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