Volar alto

Juan Salvador Gaviota

En el libro de Richard Bach(5), “Juan Salvador Gaviota”, se aprecia cómo el personaje principal, que es una gaviota, empieza a hacer cosas que no son comunes para su especie. Esto le trae críticas y desaliento. Se siente disminuido, torpe y desesperanzado. Lo que Juan Salvador Gaviota ama es volar. Pero una gaviota común lo que quiere es comer, sol y playa. Es una vida muy pasiva, placentera y sin muchos aspavientos o complicaciones.

“La mayoría de gaviotas no se molestan en aprender sino las normas de vuelo más elementales: como ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar...”

Juan Salvador Gaviota se enfrenta a la incomprensión y oposición férrea de su familia y por hacer lo que desea, recibe descrédito, desconfianza. Empieza a experimentar la soledad, miedo y dudas, que lo hacen tambalear en su propósito y termina por obedecer los deseos de sus padres.

“... -¿Por qué, Juan, por qué? –Preguntaba su madre-. ¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la Bandada, Juan? ¿Por qué no dejas los vuelos rasantes a los pelícanos y a los albatros? ¿Por qué no comes? ¡Hijo, ya no eres más que hueso y plumas!

-No me importa ser sólo hueso y plumas, mamá. Sólo pretendo saber qué puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saberlo.

-Mira, Juan –dijo su padre, con cierta ternura-. El invierno está cerca. Habrá pocos barcos, y los peces de superficie se habrán ido a las profundidades. Si quieres estudiar, estudia sobre la comida y cómo conseguirla. Esto de volar es muy bonito, pero no puedes comerte un planeo, ¿sabes? No olvides que la razón de volar es comer.

Juan asintió obedientemente. Durante los días sucesivos, intentó comportarse como las demás gaviotas; lo intentó de verdad, trinando y batiéndose con la Bandada cerca del muelle y los pesqueros, lanzándose sobre un pedazo de pan y algún pez. Pero no le dio resultado.”

Finalmente, termina por aceptar que es una gaviota distinta, diferente al resto y se separa de los demás para hacer los esfuerzos por ser ella misma y alcanzar sus propósitos.

“Es todo tan inútil, pensó, y deliberadamente dejó caer una anchoa duramente disputada a una vieja y hambrienta gaviota que le perseguía. Podría estar empleando todo este tiempo en aprender a volar. ¡Hay tanto que aprender!

No pasó mucho tiempo sin que Juan Gaviota saliera solo de nuevo hacia alta mar, hambriento, feliz, aprendiendo.”

En el libro se lee que Juan Salvador Gaviota, realiza esfuerzos que están rodeados de soledad, ya que es a él a quién le toca hacer su  propia lucha, y experimenta el dolor, el fracaso y la duda, que derivan en sentimientos de frustración que le impulsan a valorar el regresar con sus seres queridos. Sin embargo, poco a poco, aprende a volar y a volar alto, en realidad vuela como ninguna otra gaviota, supera nubes, se dice que las gaviotas no están preparadas anatómicamente para volar alto, sino por el contrario, al ras de la superficie del mar y cerca de la costa, y su vida es pescar y disputarse la pesca entre ellas en los barcos pesqueros.

Además de volar alto, muy alto, Juan Salvador Gaviota aprende a planear y a hacer vuelos en picada. Al principio, cae en barrena y choca con la superficie del mar, de forma atroz y suicida. El dolor que experimenta es insoportable, y le genera pensamientos de derrota. Duda y en varias  ocasiones se cuestiona y se siente tentado a tomar la decisión de regresar a la vida tranquila de su especie. Sin embargo, continua, hasta que perfecciona sus vuelos y aprende a manejar su cuerpo y a volar bajo velocidades inimaginables para las gaviotas. Con el tiempo se encuentra con otras gaviotas que lo han intentado y se une a ellas para compartir y juntas, mejorar, y posteriormente, hacer ver a las demás gaviotas que la vida es algo más que sólo comer.

Para las personas, es determinante conocer que los sueños se relacionan con el volar alto, pero este volar implica experimentar la soledad, el silencio y el miedo a lo desconocido. Porque la mayor de las veces, no se sabe cómo hacer las cosas, cómo lograrlas, sin embargo, las personas de éxito se empeñan en seguir y seguir hasta que lo logran. 

Llegar al éxito no es fácil, se requiere de agallas, para superar la comodidad del hogar y los desalientos de los Padres, generalmente éstos desalientos son inconscientes, debido a que los Padres siempre desean lo mejor para sus hijos e hijas, a pesar de que muchas veces no escuchan lo que ellos y ellas realmente desean ser y tener en la vida.

Para algunas personas, su lucha y esfuerzo tiene otra connotación, debido a que provienen de un hogar destruido o desintegrado, en estos casos, sus esfuerzos tienen más valor, porque adolecen de la mínima orientación para ordenar sus vidas y ser alguien.

Alcanzar el éxito, también requiere de mucha paciencia y perseverancia, esperar y continuar.  Sin ellas, no se puede lograr la determinación y valentía necesaria para volver a realizar nuevos esfuerzos. Y éstos deben ser dirigidos a volar lo más alto que se pueda, hasta límites inimaginables, porque sólo así, las personas no nos disminuimos. Y podemos entonces, responder a la pregunta, si ellos o ellas pueden, ¿por qué yo no? ¿Por qué no he de poder?  ¿Por qué yo no? Luego es imprescindible entrar en acción, intentarlo hasta la saciedad. Hacerlo y hacerlo hasta lograrlo. En este momento es cuando se comprende que siempre hay otros que lo intentan, pero en el camino se detienen, desisten, y pocos lo logran. Ciertamente, hay algunos y algunas  que lo logran, y es con ellos con quienes debemos unirnos para llevar el mensaje a los demás y orientarlos de que sus vidas pueden ser diferentes si lo desean y lo intentan. 

Juan Salvador Gaviota es un ejemplo de tenacidad, valor y entrega.  Y al final no tiene sentido, si lo que se logra sólo es para uno mismo. El éxito implica que los logros se comparten con otros, aún y cuando no los aprecien. Lo que resulta ser muy raro. La mayor de las veces, las personas de éxito, aquéllas que realizan esfuerzos honestos, lo comparten con otros y otras, porque eso es parte de su mismo éxito.

 

 


(5) Richard Bach (1936),  es un escritor  estadounidense. Es ampliamente conocido por sus populares novelas del decenio de 1970: "Juan Salvador Gaviota" e "Ilusiones", entre otras. Los libros de Bach exponen su filosofía de que nuestros límites físicos y mortalidad son solo apariencias.

 

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Conoce al autor

Mauricio Alfredo Paz Manzano

Lic. en Admón. de Empresas

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