Hemos visto consultas hechas directamente de la aplicación
al navegados de Internet, hasta el momento no ha habido consultas
hechas por el usuario. Eso es precisamente lo que aprenderemos a hacer
en esta nueva entrega.
Posiblemente una de las acciones más emocionantes
e intimidantes en el mundo de la programación es, precisamente,
la interacción con el usuario. Emocionantes, porque tenemos
la posibilidad de presentarle al usuario exactamente lo que el usuario
desea; intimidante porque un sólo error en nuestra programación
puede hacer que nuestro usuario se arrepienta de haber utilizado nuestra
aplicación.
Para nuestro ejemplo vamos a utilizar un par de páginas:
Una para solicitarle al usuario que introduzca un nombre y otra para
presentar el apellido de dicho personaje con base a la evaluación
de un campo de texto creado en la primera página.
En la primera página utilizamos la palabra
reservada de SQL LIKE, que le da la pauta a nuestra
aplicación para seleccionar, de entre los
posibles resultados, el que SE PAREZCA, ojo, no el
que sea estrictamente idéntico, sino el que sea similar.
En fin, el código que conforma la página
uno, que por cierto se llama prueba_consulta1.php,
es el siguiente:
La única particularidad de la segunda página
es que incluimos el archivo de la página anterior
prueba_consulta1.php para que pueda hacer la consulta.
El código de la página 2, que se llama
resultado_consulta.php es el siguiente:
Puesto en práctica, nuestros dos códigos
anteriores nos dan como resultado lo siguiente:
Este es un ejemplo sencillo de las formas en las
que iniciamos nuestro contacto con el usuario. En nuestra siguiente
entrega ADICIONES a nuestras bases desde PHP. De
momento recuerden, como dijo Benjamín Franklin: "Tómate
tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún
en cambiarlo". Ahora que PHP es tu amigo, tarda mucho, muchísimo
en cambiarlo. Hasta Pronto.