Vamos espolvoreando la
escayola homogeneamente sobre el agua dejando que caiga y se vaya al
fondo.

Repetimos la
operación varias veces hasta que no quede nada de agua
líquida y la escayola llegue a la superficie.

Dejamos reposar así
unos 5min para que se empape bien la escayola y no queden grumos.
