Dibujamos la parte superior de la copa. Con el carboncillo vertical vamos a limitar la zona superior del árbol con unos trozos más oscuros.

Lo haremos de una forma un poco anárquica, con movimiento.

Con el mismo carboncillo damos un poco de oscuridad a las ramas, resaltándolas y dándoles movimiento.

Con esto terminamos nuestro árbol.
