
Lápiz acuarelable:
Muy flexible, permite tanto los tonos suaves ygrises como el negro más
profundo.
También está la posibilidad de diluirlo, para lograr aguadas
más o menos extensas.

Las sanguinas:
Existen en diversos tonos. Blandas y dúctiles, muy difíciles
de borrar.
Dan un gran resultado sobre papeles coloreados y en combinación
con realces en blanco, usando el tono del papel como medio tono.