Establezca dónde se encuentran el blanco más blanco,
y el oscuro más oscuro. Coloque luego un par de tonos medios.
Después puede empezar a valorar los detalles, construir más
cuidadosamente los volúmenes.
Sabrá que lo ha hecho bien si ,al contemplar el dibujo con los
ojos entornados, éste le da la misma "impresión"
que el motivo real contemplado del mismo modo.
Como siempre, con la práctica los resultados van mejorando,
y pasa a ser algo casi automático el establecer la pauta de valores.
Dejamos aquí este primer curso de dibujo con esta recomendación:
repetir los ejercicios hasta sentirse cómodo con ellos, y procurar
practicar un poco cada día.