Continúa dibujando. Es importante hacer todo el ejercicio sin interrupciones,
de principio a fin para no perder la concentración.
Al llegar a las zonas más reconocibles, como las manos
o las caras, haga el esfuerzo de verlas sólo como conjuntos de líneas.
Si es necesario puede cubrirlas en parte mientras dibuja para no desconcentrarse.