Una variación de la expresión anterior,
esta vez con los ojos entornados, un contento maligno.
Abajo, la expresión de furia total. Los ojos se rasgan,
las pupilas se empequeñecen. Las cejas se levantan por
sus extremos. Las mejillas arden.
Presta atención a la boca, abierta como en un alarido.
Para exagerar aún más, los colmillos se apuntan,
como si el personaje fuese un animal salvaje.
El último toque, añadir una especie de equis, una
vena a punto de estallar en la frente. En muchos dibujos Manga
verás este recurso. |