Empezamos con un rostro de enfado y fastidio. Para
el enfado, las cejas se doblan en diagonal, cayendo hacia el centro
y elevándose por su extremo exterior.
La boca torcida muestra los dientes apretados.
A continuación, algunas variantes de la expresión
de sorpresa.
Si es ligera sorpresa, la boca cerradita, como diciendo "Oh".
Los ojos bien abiertos, con la pupila diminuta situada en el centro
de las órbitas.
Y, muy importante, las cejas bien arriba y arqueadas.
Si el personaje está más sorprendido y asustado,
la boca se abre para gritar |