Por último tres tipos caricaturescos, para rostros muy característicos. Una naricilla como un botón colorado para un personaje simplón, la nariz respingona de una chica presumida y la clásica nariz de bruja o de avariento.
Por último tres tipos caricaturescos, para rostros muy característicos.
Una naricilla como un botón colorado para un personaje simplón, la nariz respingona de una chica presumida y la clásica nariz de bruja o de avariento.