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Fluiiie

Quinta jornada: "Fluiiie".

 

El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica. Proverbio chino

Foto jornada 5

Cuanta más agua lleve el río, más fértiles serán las tierras que se extiendan a su paso. Con las ideas sucede algo parecido. La fluidez nos permite llevar más agua a donde ésta se requiere. Conviene que llueva mucho. Pero al mismo tiempo, debemos evitar poner nosotros mismos obstáculos que impidan su flujo normal.

Para ello, necesitamos identificar y eliminar toda carga de actitudes o posicionamientos que frenen o inhiban el caudal. En estos momentos, “menos es más” (Kilómetro 17: «El creciente fértil»).

En ocasiones, vendrán períodos de sequía y sin embargo, necesitaremos disponer de un caudal suficiente. Tendremos que recurrir entonces a artificios que nos ayuden a aprovechar la energía potencial del agua. Por ejemplo, forzando la producción cuantitativamente (Kilómetro 18: «Trabaja con retos concretos»). O bien, buscando reacciones, a través de la consideración de ideas deliberadamente absurdas (Kilómetro 19: «Prueba lo improbable»). Finalmente, podemos probar a utilizar elementos aleatorios para provocar nuevas respuestas (Kilómetro 20: «Al azar»).

Asimismo, debemos conservar unas buenas reservas de agua para períodos de sequía. Las ideas que hemos tenido hace tiempo y que tal vez no estaban muy depuradas, pueden ser almacenadas y servir para provocar nuevas propuestas (Kilómetro 21: «Captura las ideas»).

 

 

Kilómetro 17: El creciente fértil.

Persigamos la originalidad sin hacer caso y sin temor al ridículo de los que tienen el cerebro sólo para ponerle tongo. Vicente Huidobro

 

Fluidez mental.

 J.P. Guildford, fue uno de los primeros estudiosos en analizar los múltiples factores que componen la personalidad creadora. Entre otras interesantes conclusiones, destacó el factor “fluidez” como uno de los más relevantes en las personas creativas. Se define éste, como la capacidad de producir un gran número de ideas o de respuestas para solucionar un problema, distinguiendo tres clases diferentes:

- Fluidez de ideas: se refiere a la cantidad de elementos que somos capaces de producir en un tiempo determinado.

- Fluidez de asociación: diversidad de respuestas que implican el establecimiento de relaciones.

- Fluidez de expresión: facilidad en la construcción de las frases.

 

Empápate.

 Para conseguir logros creativos importantes, debemos estar inmersos en un “campo estimular”. Las ideas están compuestas de información y cuanto más fiable, consistente y actualizada se presente ésta, mucho mejor. Esto resulta especialmente obvio en algunos campos como la ciencia donde un avance, un descubrimiento o un invento, normalmente requieren largos años de estudio e investigación. En palabras del periodista Richard Kapuscinski «para escribir una página, hay que leer cien». Por lo tanto, es normal que los grandes genios en estos campos hayan hecho sus mayores aportes a una edad relativamente avanzada.

En el campo de las artes en general, la genialidad ha podido despuntar a edades mucho más tempranas (Mozart, Rimbaud...). En estos casos, el repertorio de destrezas basadas en la información o la experiencia es menor y las capacidades creativas se muestran más determinantes. Según de qué tipo de arte hablemos, existen diferencias importantes en cuanto al papel que juega el plano racional, frente a la intuición o el arrebato emocional.

Pero en ningún caso, las ideas surgen de la nada, sino que se combinan, se transforman o cambian de ámbito de aplicación. Veremos más detenidamente estos procesos en los próximos capítulos. Explicaremos también, como funcionan los mecanismos de la “incubación”, los cuales ayudan a la gestación de ideas al ordenar y procesar la información en un registro bajo de conciencia, después de experimentar periodos largos o intensos de inmersión.

 

La cantidad lleva a la calidad.

Cuanto más grande sea la base, más alta será la cúspide de la pirámide. Esta realidad estadística está presente en múltiples facetas de la naturaleza y de la vida humana. Por ejemplo, en el fenómeno de la reproducción, millones de espermatozoides se lanzan a competir en busca de un óvulo al que fecundar. El elevado número de éstos garantiza que aquel que salga ganador, será lo suficientemente sano y poderoso para generar una nueva vida en condiciones que garanticen la supervivencia.

Cuanto más ideas tengamos para trabajar, más probabilidad de que alguna de ellas sea útil y valiosa. Haciendo un sencillo cálculo, si la probabilidad de encontrar una idea útil es por ejemplo, de un 5% y partimos de 10 elementos, contaremos a priori con 0,5 propuestas válidas. Si somos capaces de aumentar los primeros, en alguna medida aumentarán las segundas. Ello, sin contar el efecto de la interacción entre diferentes ideas, ya que éstas pueden realimentarse mutuamente, estableciendo conexiones o relaciones potenciales que puedan generar propuestas de mayor calado.

 

Aplaza el juicio.

Ya hemos advertido que el juicio crítico es fundamental para discernir las ideas valiosas, pero que al mismo tiempo podía inhibirlas e incluso destruirlas, en caso de utilizarlas de forma prematura. Insistimos por tanto, en la conveniencia de aplazar el juicio de forma consciente para posibilitar el fluir del pensamiento. Cuando este flujo haya cesado, será entonces nuevamente momento para el análisis y la evaluación.

Este aplazamiento, nos permitirá mayor libertad de enfoque y de respuestas, consiguiendo así, mayor cantidad y variedad de propuestas iniciales. Numerosos autores han destacado la importancia de separar el juicio afirmativo del momento de la generación de ideas. En esta estrategia se asientan técnicas y métodos clásicos como el Brainstorming de Osborn y la Sinéctica de Gordon y Prince. Hablaremos de ellos más adelante. Te presentamos a continuación, una técnica más sencilla.

 

Sesiones de disparo.

Es una divertida forma de trabajo en grupo que nos permite sacar un buen conjunto de ideas, a través de la estimulación y asociación de las diferentes aportaciones. El proceso es el siguiente:

1.- Se propone y define un tema. Cada miembro escribe sus ideas en una pequeña hoja (sólo dos minutos).

2.- El último miembro lee en voz alta su lista original con las propuestas de los compañeros y se procede a repetir el proceso de forma inversa. Por ejemplo, si hay seis personas, el orden sería 1,2,3,4,5,6,5,4,3,2,1,2,3,4,5,6...

3.- Un miembro lee en voz alta su lista. Los demás, en silencio, tachan de la suya, las ideas que coinciden con las que ya se están leyendo y añaden las novedosas.

4.- El segundo miembro lee en voz alta su lista de ideas, aunque ésta no esté aún finalizada y sigue corriendo el turno hasta que todos los miembros hayan efectuado su lectura.

5.- Hay que intentar llegar al menos a siete rondas. Cada papel es recogido y puede ser resumido en una única lista de ideas.

 

Ficha de trabajo 17.- Fluidamente

Tabla 17

 

 

Kilómetro 18: Prueba lo improbable.

En la escala de lo cósmico, sólo lo fantástico tiene probabilidades de ser verdadero. Teilhard de Chardin

 

Habitualmente nuestro pensamiento funciona reconociendo patrones y respondiendo ante ellos. Tales reacciones vienen de nuestras experiencias previas y de las elaboraciones racionales que damos a esos acontecimientos. Pocas veces nos aventuramos a salir fuera de estos patrones. Restringimos así, campo y cauces, desembocando en una sequía de ideas, propuestas y alternativas. En ocasiones, cuando más falta nos hacen...

Cuando esto sucede, podemos tratar de romper las barreras mediante el uso consciente de propuestas absurdas y descabelladas. Aunque algunas técnicas que vimos anteriormente como la Redefinición Múltiple (capítulo 14), pueden ser asimismo útiles para este propósito, vamos a presentarte otras herramientas de provecho.

 

Provocaciones.

Edward de Bono popularizó esta técnica con la abreviatura PO, (operación provocativa). Consiste en realizar enunciados extravagantes e incluso deliberadamente absurdos (provocaciones), con el ánimo de sacudir la mente y romper los límites racionales en los que estamos trabajando. Una vez que hayamos hecho una declaración provocativa, nuestro juicio se suspende y la declaración se utiliza para generar ideas. Las provocaciones nos dan los puntos de partida originales para el pensamiento creador. Por ejemplo, el enunciado “las casas no deberían tener tejados” puede transformarse en una idea como tejados abatibles, tejados de cristal, etc.

Estas provocaciones pueden desarrollarse también en un proceso grupal. En este caso, nos podemos apoyar en chistes o imágenes que fijen la atención. El contenido concreto con el que se trabaja no es tan importante como el ambiente generado. Hay que tener cuidado y conocer bien al grupo, ya que se pueden producir reacciones y resultados imprevisibles. Esta técnica puede utilizarse de forma aislada o como complemento a otras, siempre que percibamos bloqueos o la imposibilidad de salir de la ruta del pensamiento lógico.

En la siguiente tabla tienes uno ejemplos de enunciados provocativos genéricos:

Si no hubiera que ir más al trabajo...

Si se promocionara a los más vagos...

Si pudiéramos leer el pensamiento...

Si los demás pudieran leer nuestro pensamiento...

Si algún conocido fuera marciano...

Si algún conocido fuera marciano y no lo supiera...

Si algún conocido pensara que yo soy un marciano...

Si realmente yo fuera un marciano y no me diera cuenta...

Si fuésemos invisibles...

Si tuviéramos 11 meses de vacaciones...

Si midiéramos tres metros...

Si viviéramos 200 años...

Si dejara de trabajar...

Si no hubiera leyes...

Si no hubiera gravedad...

Si pudiera crecer tanto como quisiera...

Si viviéramos el tiempo al revés...

 

Son sólo algunas ideas semillas que te pueden ayudar a confeccionar tu propia lista. La personalización de este material de trabajo es fundamental. Para trabajar con proyectos más concretos, puedes elaborar una lista específica.

En el ejemplo de la casa innovadora, además de los tejados, podemos preguntarnos que sucedería si... las casas no tuvieran paredes, no tuvieran suelo, pudieran moverse, crecieran hacia abajo, habitaran dentro de nosotros, etc. Te ofrecemos a continuación unas pautas de trabajo, a través del siguiente ejemplo:

 

Procedimiento.

1.- Elige una de ellas (o un grupo relacionado). Provocación: “Si pudiéramos leer el pensamiento”/ “Si los demás pudieran leer nuestro pensamiento”.

2.- Decide cuál puede ser el ámbito de aplicación: “La comunicación con mis colaboradores, especialmente en las reuniones de trabajo”.

3.- Consecuencias si se aplicara en “estado puro”.

- Positivas. Permitiría: saber si están de acuerdo con mis opiniones y con las de otros compañeros; tener acceso a los pensamientos que reprimen por diferentes motivos y que tal vez sean muy valiosos; no habría que gastar energías en disimulos, y engaños; los procesos de comunicación serían más eficaces y eficientes. Las reuniones durarían menos. Existirían menos fallos de comunicación.

- Negativas. Riesgos: ¿Cómo me sentiría si realmente supiera lo que piensan de mí?; ¿cómo se sentirían los demás si realmente supieran lo que se piensa de ellos?; ¿se generarían conflictos?; ¿podríamos llegar a mentir con el pensamiento? (Entonces sería aún peor, porque nos haríamos juicios equivocados al estar convencidos de que sabemos lo que los demás piensan...)

4.- ¿Tiene algún vínculo con la realidad? ¿De que forma podría ser aplicable?

De forma automática e inconsciente, nos hacemos una idea de lo que los demás piensan, creen y sienten. En ocasiones, puede ser equivocada y viciar nuestras relaciones. De igual manera, a ellos les sucede lo mismo. A veces llegamos incluso a pensar que los demás, tienen la obligación de saber qué pensamos y anticiparse a nuestras demandas. [1]

La comunicación no verbal es interpretada como representativa de nuestros pensamientos, sentimientos y actitudes. A través de las posturas, miradas, gestos, distancias de interacción, tono de voz, etc. damos e interpretamos mucha información. Probablemente pueda ganar bastante si conozco algo más de estos aspectos: conocería mejor lo que piensan realmente los demás y controlar mejor las percepciones que pueden tener ellos respecto a mí. Si además hago partícipe de estos conocimientos a mis colaboradores, todos jugaríamos con las mismas cartas y nuestro proceso de comunicación mejoraría. Además, se incrementaría también, su competencia a la hora de tratar con terceros.



[1] Esto es especialmente significativo en relaciones íntimas, donde estas creencias y suposiciones, son causa de frecuentes conflictos y deterioro en la comunicación.

 

 

 

Ficha de trabajo 18.- Listado de provocaciones.

A.- Crea tu propia lista:

1.- Completa la lista con todas aquellas provocaciones que se te ocurran.

2.- Repasa detenidamente el listado de provocaciones desde el principio. Reflexiona brevemente sobre cada una de ellas. Marca con una cruz aquellas que en un primer momento te parezcan más curiosas o aprovechables.

3.- Una vez completada, puedes hacer una segunda "repesca".

Tabla 18.A

B.- Elige las mejores provocaciones

1.- Trabaja con cada una de ellas (o con un grupo relacionado).

2.- Decide cuál puede ser su ámbito de aplicación.

3.- Consecuencias si se aplicara en "estado puro".

4.- ¿Tiene algún vínculo con la realidad?, ¿de qué forma podría ser aplicable?

Tabla 18B

 

 

Kilómetro 19: Al azar.

Cada nuevo invento o trozo de creación se origina en alguna otra cosa. No nos cae del cielo. Sintetiza lo que ya está en la mente.  Robert Crawford

 

Otra forma de romper bloqueos y de superar el efecto "mente en blanco", es servirnos de estímulos aparentemente neutros, insignificantes o desconectados con el tema a tratar. Veamos algunas posibles soluciones:

 

Palabras al azar.

Se trata de escoger palabras, por ejemplo, abriendo aleatoriamente el diccionario. Se puede utilizar aisladamente o bien para ayudar y potenciar otras técnicas o métodos como son las provocaciones, anteriormente descritas. Puedes ayudarte asimismo, mediante listas especialmente preparadas, donde se han seleccionado palabras de gran potencial evocador. Por ejemplo, la lista de Kent y Rozanoff[1]. Pero lo mejor es que configures tu propia lista.

Mesa

Deseo

Tallo

Amargo

Sombrío

Río

Lámpara

Martillo

Música

Blanco

Soñar

Sediento

Náusea

Bello

Amarillo

Blanco

Hombre

Ventana

Pan

Plaza

Profundo

Áspero

Justicia

Mantequilla

Blanco

Ciudadano

Muchacho

Doctor

Hambriento

Pie

Luz

Fuerte

Montaña

Araña

Salud

Ladrón

Casa

Alfiler

Biblia

León

Negro

Rojo

Recuerdo

Alegría

Cordero

Dormir

Rebaño

Cama

Confort

Cólera

Baño

Pesado

Mano

Alfombra

Choza

Tabaco

Corto

Muchacha

Rápido

Criatura

Fruto

Alto

Azul

Luna

Mariposa

Trabajador

Ávido

Tijeras

Mullido

Agrio

Sacerdote

Tranquilo

Mando

Tierra

Océano

Verde

Dulce

Esfuerzo

Cabeza

Sal

Silla

Soldado

Poeta

Calle

Silbido

Cal

Largo

Rey

Mujer

Duro

Religión

Queso

Frío

Águila

Güisqui

Flor

Lento

Estómago

Niño

Asustado

 

Personajes.

1.- Escribimos en el margen izquierdo de una hoja, todas las letras del alfabeto de la “A” a la “Z”. Pensamos en personajes famosos, cuyo nombre comiencen por cada una de las letras. Por ejemplo: A: Agustina de Aragón, B: Benjamin Franklin, C: Cervantes. Pueden servir los nombres, apellidos o sobrenombres.

2.- Escogemos al azar una serie de letras. Después buscamos los nombres que les corresponden en la lista. El siguiente paso es imaginar como cada uno de esos personajes haría frente a un problema o resolvería una determinada situación.

3.- Cuando dispongamos de un conjunto amplio de ideas, las analizamos y pensamos en cómo podemos mejorarlas.

Posibles variaciones: en lugar de gente famosa, podemos utilizar personajes de dibujos animados, artistas, oficios, animales, objetos...

 

Análisis de estímulos.

Esta técnica se basa en la producción de una lista de ideas arbitrarias totalmente desconectadas del problema (diez o más).

1.- Seleccionamos una de las ideas y discutimos sus detalles y características.

2.- Profundizamos en cada una de esas características para generar aún más propuestas.

3.- Continuamos a través de las diez ideas originales hasta agotarlas todas.

4.- Finalmente convertimos la lista de ideas en alguna forma aplicable.

[1] En Muñoz Adánez, A. (2006). Métodos creativos para Organizaciones. Ed. Pirámide Psicología.

 

 

Ficha de trabajo 19.- Lista de estímulos.

Elabora tu propia lista de estímulos: personajes históricos, mitos, deportistas, personajes de actualidad, animales, palabras al azar... o, ¿por qué no una mezcla de todo? Lo importante es que sea personal y válida. Que te diga algo y que te resulte estimulante. Trabaja con ella. Podrás ir modificándola y enriqueciéndola sobre la marcha.

Tabla 19

 

 

Kilómetro 20: Captura las ideas.

Las ideas se van pronto. Hay que hacer algo con ellas. Santiago Ramón y Cajal

 

Aguarda y guarda.

Tanto esfuerzo por atraer e intentar capturar las ideas probablemente de sus resultados. Pero... ¿Sabremos reconocerlas cuando lleguen? Pueden venir en cualquier momento: cuando estamos ocupados en otros asuntos, descansando e incluso durmiendo. Son pájaros de apariciones repentinas, que gustan de permanecen semiocultos entre el follaje; no podemos esperar a que se nos muestren abiertamente, porque lo más frecuente es que no lo hagan.

Desarrolla tu “serendipity”[1], permanece atento para detectar la llegada de una idea y capturarla en el momento oportuno. Aprovecha lo que dure ese instante para sacarle el máximo partido. Piensa todo lo que la idea puede dar de sí, en que campos puede ser útil, agota todas sus conexiones, exprímela hasta extraer sus últimas gotas. No sobrevalores la memoria. Por muy vívida que aparezca una idea, cuando necesites trabajar con ella, quizás no aparezca con la misma nitidez. Nuestra mente funciona por asociaciones y probablemente la situación y el contexto en que surgió ésta, serán diferentes cuando tratemos de evocarla.

Otro error que cometemos a menudo es subestimar el valor de la idea cuando ésta aparece confusa, con falta de consistencia o adecuación. Tampoco el pájaro cuando sale del nido es algo especialmente hermoso…

Aprovecha los pensamientos e ideas que se te ocurren a diario, espontáneamente, y a los que en la mayor parte de los casos no prestas la atención debida. Puedes servirte de una libreta que te sea fácil llevar contigo o incluso servirte de un pequeño grabador. También te será útil recurrir a los mapas mentales (Kilómetro 33).



[1] Serendipity: acontecimiento de realizar descubrimientos valiosos por casualidad. Se refiere también a la intuición para darnos cuenta en ese momento de que lo “hallado” puede ser valioso, siendo capaces de dejar la actividad que tenemos en ese momento y de seguir el rastro del posible descubrimiento.

 

 

 

Ficha de trabajo 20.- A la caza y captura.

Una vez “atrapada” la idea, puedes trabajarla siguiendo un esquema como este:

Tabla20

 

 

Kilómetro 21: Trabaja con retos concretos.

Cuanto más alto coloque el hombre su meta, tanto más crecerá. Friedrich von Schiller

 

Como en cualquier labor humana, casi todo lo que realmente merece la pena requiere un esfuerzo. En el mundo de las ideas, no es seguro que el trabajo invertido en la caza de las musas nos asegure el más mínimo resultado. Pero también es verdad que cuando nos ponemos unas metas adecuadas, nos motivamos más y somos capaces de movilizar nuestras energías en torno a acciones concretas, alcanzando así, mayores logros.

 

Busca la cantidad.

Thomas Alva Edison fue uno de los mayores genios inventores. Su reconocido talento creador no le hacía dormirse en los laureles, sino que ponía a éste en permanente tensión. Proponía tanto a sí mismo como a sus colaboradores, alcanzar una cuota de ideas. Su objetivo personal era lograr un invento cada diez días y una invención mayor cada seis meses. No parece que le diera malos resultados.

Proponte alcanzar tu propia cuota. Puedes comprometerte a generar una serie de ideas, independientemente de los frutos que puedan generar. Comienza, estableciendo un período de tiempo. Ponte un objetivo retador, pero que sea asumible: por ejemplo, generar 20 ideas nuevas en las próximas 15 semanas.

Al finalizar el período de estas 15 semanas, haz balance. ¿Has conseguido los objetivos?, ¿te has quedado cerca? En función de los resultados, podrás plantearte nuevos retos. Lo importante es que, sea cual sea el resultado, experimentes un progreso. En momentos posteriores, puedes registrar además, el número de "ideas útiles", aquellas que has podido desarrollar o aplicar de alguna forma.

Por ejemplo: aumentar la cuota de ideas en un 10% durante las próximas 15 semanas, generando al menos dos ideas que sean útiles en algún aspecto.

 

Busca la calidad.

En estos momentos, sin embargo, nos tenemos que plantear la siguiente cuestión: ¿qué criterios podemos manejar para considerar una obra como creativa? Podemos diferenciar dos aspectos principales: [1]

- La originalidad o novedad: la valoración de si un producto creativo es nuevo, diferente, inusual, no común o sorprendente es simplemente una cuestión de frecuencia estadística.

- Determinarla utilidad o valía es una cuestión más compleja. Esta valoración es más fácil de establecer cuando hablamos de productos inventados, sistemas o procedimientos que conducen a resultados tangibles. En estos casos es relativamente sencillo encontrar criterios de adecuación o adaptación: posibilidad de aplicación práctica, problemas que resuelven, ventajas añadidas.

En el caso de creaciones de tipo artístico, estos criterios resultan mucho más subjetivos y difíciles de determinar.

Sin embargo, en estos momentos lo que cuenta es tu valoración personal. En función del grado de originalidad y utilidad que concedas a tus ideas, puedes clasificarlas en las siguientes categorías:

- Baja originalidad - baja utilidad: tal vez puedas olvidarte de ellas. Aunque, ¡nunca se sabe!

- Baja originalidad - alta utilidad: aquellas ideas que no siendo especialmente diferentes a otras dadas en cuanto a planteamiento o naturaleza de sus atributos, resultan prácticas y aplicables. Puedes partir de ellas y enriquecerlas con otros aportes creativos.

- Alta originalidad - baja utilidad: esas ideas extravagantes o provocadoras que parecen no tener sentido, pueden ser ideas semilla o puntos de partida que te lleven a elaboraciones productivas. Conviene no olvidarlas.

- Alta originalidad - alta utilidad: ¡los filones sobre los que priorizar tu trabajo!

matriz calidad

 Para facilitar la tarea, puedes comenzar por considerar aquellas ideas que has conseguido materializar o aplicar de alguna forma. En la siguiente ficha de trabajo, te ofrecemos unas pautas para ayudarte en su registro y clasificación.

 


[1] Averill, J. cree necesario añadir un tercer criterio, el de autenticidad. Este criterio tiene que ver con el grado en que una creación es fruto realmente de nuestras propias ideas. Por ejemplo: imagina que has conseguido resolver un problema o realizar un invento que nadie había hecho hasta ahora. Y que además, funciona de forma exitosa. Tu solución sería alta en originalidad y alta en calidad. Sin embargo, alguien puede haber descubierto la misma solución o haber realizado idéntico invento en cuanto a sus características fundamentales, sin que conociera previamente tu idea. En este caso, la calidad de tu solución seguiría siendo la misma. La originalidad ya no sería tan alta, pero seguiría teniendo el mismo grado de autenticidad.

 

 

Ficha de trabajo 21.- Cuota de ideas.

1.- Redacta el objetivo inicial para tu cuota de ideas:

Registrar ___ ideas nuevas en las próximas ___ semanas, de las cuales un ___% serán desarrolladas y objeto de alguna aplicación práctica.

2.- Establece un registro semanal.

3.- Marca el número de ideas nuevas registradas (Id).

4.- Anota el número de ideas nuevas registradas que han sido aplicadas de alguna forma. (Id. ap.)

Tabla21

5.- Registra los datos por mes y establece una gráfica para monitorizar el proceso.

Tabla21B

 

6.- Valora la originalidad y calidad de las anteriores aportaciones.

Matriz originalidad-utilidad

 

7.- Después de analizar los resultados, redacta un nuevo objetivo para el próximo período (un buen objetivo debe ser retador, pero al mismo tiempo realista):

Registrar ___ ideas nuevas en las próximas ___ semanas, de las cuales un ___% serán desarrolladas y objeto de alguna aplicación práctica.

 

 

 

Mapa mental quinta jornada: "Fluiiie".

Fluiiie

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