|
El lenguaje que hay que emplear
en una negociación debe ser sencillo y claro, que facilite
la comprensión.
No se trata
de impresionar al interlocutor con la riqueza de lenguaje que
uno posee sino de facilitar al máximo la comunicación,
evitando malentendidos.
El lenguaje que se utilice debe adecuarse
a la persona a la que uno se dirige.
Si se trata
de un profesional de la materia se podrá utilizar un lenguaje
más técnico; si sus conocimientos son más limitados habrá que
utilizar un lenguaje menos especializado.
Cuando se negocia con un grupo hay
que utilizar un lenguaje que sea comprensible para todos ellos,
de modo que les resulte fácil seguir la conversación.
Hay que evitar
emplear términos que parte de los presentes puedan desconocer
(a parte de que es poco delicado, puede disponer a parte del
grupo en contra).
No obstante, habrá momentos en que
se toquen ya temas más técnicos (de ingeniería, financieros,
jurídicos, etc.) donde los especialistas de cada grupo utilizarán
un lenguaje más específico.
Hay que ser especialmente cuidadoso
cuando el interlocutor sea una persona extranjera, con diferente
lengua materna.
Aunque pueda conocer nuestro idioma
probablemente su dominio sea limitado, por lo que hay que facilitarle
al máximo la comprensión utilizando un vocabulario fácil
de seguir.
Si interviene un traductor hay
que asegurarse que cuenta con la formación necesaria, que
está perfectamente capacitado para realizar esta labor.
El único modo de tener plena seguridad
de que reúne estos requisitos es seleccionando uno mismo al
traductor y no limitarse a aceptar al propuesto por la otra
parte.
También hay que prestar atención y tratar
de entender el lenguaje no verbal de nuestro interlocutor.
Este lenguaje se emplea normalmente
de modo inconsciente, por lo que resulta muy difícil de manipular.
Su mirada (nos
mira a la cara, evita nuestra mirada, mira al techo, está distraída,
mira al reloj…), su voz (cambia de ritmo, enfatiza frases, resulta
monótona, cansina…), sus gestos (rasgos relajados, tensos, nerviosismo…),
su postura, movimientos, acciones (apenas toma notas de lo decimos,
puede que no le interese…).

Clase anterior |

Próxima clase |
|