El móvil, como cualquier teléfono, se
debe utilizar sólo cuando sea necesario.
Debe estar desconectado en lugares públicos
como el cine, el teatro, un concierto, en misa, etc.
La melodía del móvil debe ser
discreta (nada de "Correcaminos", o "Que Viva
España"), y su volumen debe ser el adecuado para que
pueda ser oído por su propietario, sin que sea necesario
que se oiga a 100 metros a la redonda.
Cuando uno mantiene una conversación por el móvil
debe tratar, en la medida de lo posible, de retirarse
a un lugar apartado.
El aparato debe ser lo más sencillo
posible. Sólo la gente joven se puede permitir el
capricho de tener móviles de colores vistosos, chillones,
etc.
Es absolutamente rechazable mantener conversaciones
sobre móviles (salvo que uno sea representante comercial
de un fabricante de estos aparatos). Hoy en día es un tema
de conversación muy frecuente en cenas, reuniones de amigos,
etc.:
"Mi móvil pesa menos, pero el
tuyo tiene más cobertura. El mío es el último
modelo de Nokia D-500.SF que lleva incorporado un mechero. Pues
el mío es un prototipo Ericsson, con tenología WASP,
que funciona con baterías de cadmio y que ya no pesa, sino
que flota."
El móvil se puede
llevar en cualquier sitio excepto colgando del cinturón,
como si se tratara de un revólver (si no hay otro sitio para
llevarlo, mejor dejarlo en casa).