Los cubiertos van a la boca y no la boca
a los cubiertos, por tanto, cuando se come
hay que mantenerse recto, todo lo más ligeramente inclinado
hacia el plato, y con los cubiertos se llevará la comida
a la boca (nada de acercar la cara al plato).
Los cubiertos no se cambian de mano:
la cuchara , el cuchillo y la pala
de pescado se cogen con la derecha y el tenedor con la izquierda.
Tan sólo, a veces, el tenedor (cuando se utiliza como si
fuera una cuchara, por ejemplo con guisantes) se coge con la mano
derecha.
El cuchillo nunca se mete en la
boca: terminantemente prohibido ya que puede
ser peligroso.
La cuchara se introduce en la boca
por la punta, no por un lateral.
Cuando se está masticando
o hablando los cubiertos se colocan sobre el plato en forma de cuña,
lo que indica que todavía no se ha terminado.
Cuando se termina se dejan los cubiertos
en paralelo y perpendicular a la mesa.

