5 - El Macizo Central con l´Auvergne.
Salpicado de numerosos volcanes, el Macizo Central es una
región muy rica desde el punto de vista del paisaje. Los cráteres
de los volcanes están ocupados por lagos. Se encuentran numerosas
grutas. Auvergne, Limousin, Aveyron y Lozère son los nombres
de esta región, donde el clima suave permite pasar vacaciones
agradables.
Actividades.
Bañarse en los lagos y los ríos, visitar las grutas o seguir
una cura termal. La cocina es muy buena allí.
6
- Bretaña y Normandía. Situados a dos o tres horas
de París, es frecuente para los parisinos pasar el fin de
semana en Bretaña o en Normandía. Esta región tiene bellas
playas rodeadas a veces de acantilados. Por culpa del clima
oceánico siempre hay viento y llueve mucho.
Actividades.
Tomar el sol (entre dos lluvias), bucear, windsurf. Comer
las especialidades del sitio, como las frutas del mar, las
crepes, los quesos; como bebidas se encuentran la cidra y
el calvados (¡cuidado!).
7
- La Alsacia y la Lorena. Situadas en la frontera
nordeste de Francia, limitan con el Rin y Alemania, las dos
regiones invitan a una vuelta gastronómica. Sus especialidades
: el foie gras, el quiche Lorraine, la Chucrut con guarnición
y los vinos blancos de Alsacia (Riesling, Traminer, Muscat).
Desde 1871 han cambiado cuatro veces de nacionalidad. Estrasburgo,
capital de Alsacia, con sus bonitas casas con entramados.
Esta ciudad juega un papel importante en la CEE (Comunidad
Económica Europea) porque fue elegida como sede del Parlamento
Europeo.
8
- La Borgoña. Los viajeros que atraviesan esta
región al sudeste de la cuenca parisina se quedan fascinados
por el encanto y la diversidad del paisaje. Los viñedos alternan
con los pueblos apacibles, los castillos y los lagos. Estas
bellezas pasan por delante del turista que sigue en barco,
de esclusa en esclusa, por los numerosos canales. Sus vinos
famosos : Beaujolais - Meursault - Chablis ; su cocina : estofado
de pollo al vino tino, buey a la borgoña, y caracoles.