Es
por la noche. Thomas, Hans, Andreas y Daniel están
sentados en el bar y hablan de sus trabajos. Thomas
es albañil, Hans es conductor de autobús,
Andreas tiene una pequeña tienda de alimentos
y Daniel es bombero. Ellos son del mismo barrio y
se conocen desde su niñez. Todos han ido al mismo
colegio. Hoy todos menos Hans siguen viviendo en el
mismo barrio. Hans vive en el campo. Hoy todos están
estresados por sus trabajos.
Thomas:
Hoy he estado en la casa de una cliente loca. Tenía
que hacer una obra en su cocina. La mujer había invitado
a gente a comer y quería que yo trabajase más
rápido. Ella quería empezar a cocinar.
Ella está loca. Invita a gente el día que tenía que
arreglar su cocina. Si fuera autónomo me habría
ido.
Hans:
En el autobús encuentro a menudo a idiotas.
Además de los escolares que hacen ruido y tiran
sus patatas fritas al suelo. Hoy he encontrado a un
señor mayor que quería una indemnización porque el
autobús había llegado 10 minutos tarde. Le he explicado
que el centro estaba cortado, pero le daba igual.
Andreas:
¡Y la señora joven que ha venido hoy a mi tienda!
Ella ha montado un escándalo porque la pizza
congelada no era como la pizza en Italia.
Daniel:
Hoy unos niños de diez años nos han gastado una broma.
Nos han llamado diciendo que había un incendio en
su calle. Hemos llegado corriendo y no era verdad.
Los niños se lo habían inventado porque querían
conocer unos auténticos bomberos.