c) Por último, hay que
establecer los criterios que permitan la distribución de los
costes de las secciones principales entre los diversos productos:
Para realizar esta distribución hay que definir en cada
centro de costes principal una medida de actividad que denominaremos
"Unidad de obra".
La "Unidad de obra" permite cuantificar
la actividad que realiza un departamento. Suelen ser unidades
físicas.
Por ejemplo,
en el centro de costes "Pintura" la unidad de obra puede
ser el "litro de pintura gastado".
En el centro de costes "Serrería"
la unidad de obra puede ser "m3 de madera procesada".
En el centro de "Montaje" la unidad
de obra puede ser "horas de mano de obra".
Una vez definida la unidad de obra de cada centro de
costes se dividen sus costes totales entre el número de unidades
de obras realizadas en el año, lo que permite calcular
en cada centro un "coste de la unidad de obra".
A continuación, se calcula para cada producto el número
de unidades de obra que consume en su paso por cada centro
y en función de ello se le irán asignado costes.
En la sección de "Serrería" hemos
definido como unidad de obra el "metro cúbico de madera".
Dividimos la totalidad de los costes de esta sección por
el total de m3 de madera procesado. Esto nos permite calcular
un coste por m3 de madera aserrada.
Para cada tipo de mueble determinamos
cuantos m3 de madera aserrada necesita y en función de ello
se le asigna un coste (= coste del m3 de madera multiplicado
por el número de m3 de madera).
Vamos a ponerle números a este ejemplo, a ver si
conseguimos aclarar un poco este entuerto:
Supongamos que los costes totales
del ejercicio asignados a la sección de "serrería" ascienden
a 100.000 euros y que a lo largo del año se han procesado
5.000 m3 de madera.
El coste de la unidad de obra
será: 100.000 / 5.000 = 20 euros / m3
Si un modelo de mesa consume 0,4
m3 de madera y un modelo de armario consumen 1, 5 m3, el
coste asignado a estos dos productos por su paso por esta
sección será:
Mesa:
0,4 * 20 = 8 euros
Armario: 1,2 * 20 = 24 euros
Repetimos nuevamente (que pesados somos) que cada empresa
puede definir en cada centro de costes aquella "unidad de
trabajo" que considere oportuna, siempre que sea representativa
de la actividad que se realiza en dicha sección.